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1/1/07

Sonrisas y bailes para el nuevo año

Los mensajes no paraban: “Feliz año nuevo!”

A partir de las 12h, petardos y más petardos

Una vez en el local, un chico me sube a caballito y me da una vuelta por la sala.

Lleva una nariz y un bigote postizos.

Otro chico juega con unas bolas de luz de color azul.

Las chicas están más bellas que nunca.

Una chica baila y baila, y me da un abrazo.

Un chico con rastas se sube al árbol de la terraza y hace caer las hojas encima de todos.

Mis amigos sonrien. Nos separamos y volvemos a encontrarnos.

La noche se funde con el día.

Paseamos por el Raval a las 10h de la mañana, vamos a casa de un amigo, nos abre la puerta y sigue durmiendo.

Volvemos a la calle y seguimos hablando, riendo, disfrutando.

Cada persona que nos encontramos, recibe un cordial "Bon any nou!".

Y nos respoden contentas "igualment!".

En la plaza del MACBA, una señora mayor saca una barra de pan de su carrito de la compra y se lo da a unos sin techo. Uno de ellos, le da un abrazo a la señora.

A las 13h, llego a casa.

¡Feliz Año Nuevo!

1/12/06

Inocencia lejana




El timbre de la puerta sonó por segunda vez y mi madre me llamó desde otra parte de la casa. Saliendo de las mantas, dónde llevaba debajo de ellas unas 10h, me apresuré hacia el comedor.




Abrí la vieja puerta de madera que separaba el recibidor del comedor y saludé a mis padres, que en ese momento estaban sentados en la pequeña mesa, leyendo cada uno por su parte. Los libros tenían unos títulos ajenos a mi comprensión e interés.




Una vez sacada la cabeza por la ventana del primer piso, noté el calor en mi cara y percibí como se colaba inundando el comedor. Eran finales de Julio y en las llanuras de Lleida apretaban las temperaturas elevadas.




Con una sonrisa en los labios, porqué ya sabía quién aguradaba en la calle, miré hacia abajo. Estaban Martí y Carlos, mis dos amigos de la misma calle. Me saludaron con una mueca, causada por el deslumbramiento. Les dije que me dieran 3 minutos y que bajaba enseguida para ir a dar una vuelta en bicicleta.




Como casi cada día, yo había sido el más dormilón del grupo. Eran las 12 de la mañana y estaba en pijama y sin desayunar. En 2 minutos me vestí y el tercer minuto lo usé para ir comiendo el pan con tomate y jamón que me había preparado mi madre. Terminé el bocata bajando las escaleras para salir a la calle, cogí mi bici y nos lanzamos, Carlos, Martí y yo a hacer carreras por los caminos de tierra que rodeaban los campos.




Y después de comer, cada uno en su casa, volvimos a nuestros juegos y carreras. Volvimos a sonreir, hasta que se puso el Sol, marcando la hora de recluirse y descansar. Mañana seria otro día.




Eran tiempos de infancia. Dulces, sencillos, queridos, pasados.

24/10/06

Mañana ajetreada en Pedralbes

"Mañana en Pedralbes". Aunque este título podría ser seleccionado para hablar de una mujer adinerada que estuvo haciendo sus compras en tiendas de ropa selectas y caras por el barrio, habla de mi. Podría hablar de una de mis mañanas en la universidad, ya que se encuentra en esa zona, pero no. Hablaré de la pintoresca y ajetreada mañana que pasé pasado rondando por Pedralbes y alrededores con un Renault Modus de color blanco, con una "L" bien grande encima, señalando el nivel de principiante del conductor del vehículo y de sus otros ocupantes, exceptuando al profesor.
La mañana empezó pronto, quizá demasiado. Eran las 6h a.m cuando mi padre me llamaba con un grito estridente desde el pasillo. Siempre es un buen despertador. Después del pertinente afeitado y peinado, y de los ánimos que me transmitieron mis familiares ( sólo mi padre y el recién llegado gato, mi madre dormía) salí en moto dirección Dir Diagonal. Era el lugar de encuentro con los otros/as chicos/as que tenían que examinarse, y con el profesor. A las 7:15h a.m, todavía con un azul oscuro en el cielo, estábamos todos preparados para dirigirnos a la zona de exámen, y empezar a practicar. Eramos 4 y el profesor.
Aunque probablemente no les importe que salga su nombre aquí, me dirigiré a mis acompañantes con inicales. Es un pequeño guiño a un curioso libro que estoy leyendo estos días que se llama "Psicopatología de la vida cotidiana" de Sigmund Freud. En el libro menciona por sus iniciales a todas las personas que tienen relevancia . En el caso que estoy relatando, mis compañeros no tienen ningún tipo de problema mental y menos físico, y haré uso de esa nomenclatura con mis mejores propósitos.
El primero en subir al volante fue un chico llamado P. Por lo que se había ido viendo a lo largo de la mañana, era el que tenía más experiencia, y quizá eso le daba una excesiva confianza. A mitad camino entre Dir y Pedralbes, P no siguió correctamente las señales del suelo y giró a la derecha cuando debería haber seguido recto. El profesor, al que llamaremos C, montó en cólera ante la perplejidad de todos los ocupantes. En los asientos de atrás, dónde yo me encontraba, hubo un cruce de miradas, que lo dijo todo. Para los que no estábais, este cruce de miradas vino a decir: "Empezamos bien!". Por si el repentino enfado de C no hubiera sido suficiente, éste decidió un castigo para P: Que diera vueltas a la manzana dónde se había equivocado, hasta el final de tiempo de su práctica, forzándole constantemente a elegir la dirección errónea de la primera vez. ¿Fue sufiente esa medida para que P aprendiera y aprobara el exámen?
Una vez dadas unas 7 u 8 vueltas a la manzana, terminó el tiempo de su práctica. Otro cruce de miradas se prodjo en el asiento trasero:" ¿Quién seria el siguiente que se atrevía a subir tal y como estaban las cosas?". Fuí yo! Pese a mis pronósticos más nefastos, y probablemente al de mis compañeros, las cosas salieron mejor de lo que pensaba. Mi constante fallo fue acercarme demasiado al bordillo, pudiendo tocar algún coche y quedar automáticamente suspendido. A pesar de eso, pensé que no me había ido mal del todo y que con un poco suerte saldrian bien las cosas.
Era el turno de H, una chica que, al igual que P e I, era la segunda vez que subía a exámen.
( La inical I no se corresponde con su nombre, pero es una chica idealista-al igual que yo- y al coincidir su inicial C con la del profesor, le llamaremos I; "La chica I".
H lo hizo sinceramente bien, exceptuando unos problemas imprevistos en una rotonda y un par de veces que caló el Renalult.
Mientras tanto, en los asientos de atrás, I y yo comentábamos cosas acerca de nuestras carreras. Salió el problema de los pisos, relacionado con la economia. A mi parecer, fue más positivo el intercambio de películas favoritas que hicimos. "Requiem for a Dream", "Odiesa 2001" entre otras.
Llegó el turno de la chica I, y la hora del exámen se acercaba. Llevábamos unas 2:30 de reloj escuchando la radio. En sintonía, teníamos a los obreros de la COPE, trabajando desde el alba en su tarea informativa, que asumían con gran devoción. El ambiente más bien tenso que se respiraba en el vehículo, se llenaba repetida e incansablemente de palabras como "terroristas, Zapatero, Inmigrantes". Intentado centrar mi atención en cualquier otra cosa, me di cuenta de que había salido un sol esplendoroso y brillante, que nos ponía a todos las cosas de cara, incluyendo el deslumbramiento.
La chica I fue presa de los nervios, y en su defensa añadiré que la discusión que se llevo a cabo mientras ella estaba al volante le complicó las cosas. Se formó un bando basado en C y H. Entre otras cosas, los anhelos imperialistas de H pasaban por que España invadiera Portugal y también Andorra. C, por su lado, blasfemaba contra los terroristas y contra los socialistas. Naturalmente este bloque contundente se topó con una oposición, más compasiba que no combatiba, formada por P, la chica I y yo mismo.
Como podeis imaginar, tubo lugar una rocamolesca situación: un profesor exaltado proclamando soluciones a la ineptitud de los políticos, una chica estudiante de derecho intentando argumentar que una invasión a Portugal y Andorra sería lo que ella haría si tuviera tal poder, y la pobre chica I conduciendo arriba y abajo por las anchas calles del barrio de Pedralbes.
Llegó la hora. Los primeros serían P y H, y les seguiriamos yo y finalmente la chica I. La examinadora llegó algunos minutos tarde, que no hicieron más que enrarecer el clima pre-examen.
Finalmente P se sienta al volante, la cosa empieza. Contemplé la escena sentado en el césped situado al lado de la acera, buen sitio para esperar. Lamentable e inexplicablemente, P no avanzó ni 2m. antes de catear. Un problema con un coche que quería aparcar delante suyo, junto con que no miró a su izquierda cuando quería adelantarlo, sacaron de quicio a la examinadora que no titubeó al pedirle que bajara. Un segundo cruce de miradas, esta vez mostrando una seria preocupación ante la extraña situación, se dió entre la chica I e yo. Ahora ya no sólo compartiamos los ideales, el miedo a tener tan mala suerte como P se apoderó de nosotros.
Cambio de planes, P bajó del coche con el enfado correspondiente y C me hizo señales conforme alguno de los dos tenía que subir al coche. Me tocaba subir a mi.
Una vez en el coche, H se colocó delante para empezar su exámen. H mostró una seguridad propia de alguien que anhela conquerir la península Ibérica entera, e hizo el exámen bastante bien. Justo al hacer la parada, dió un golpe en el bordillo que sorpendió a todos, hasta a ella misma. Habría suspendido?
"Señor, puede ponerse delante". Oh no! Había llegado mi hora. LLevaba una semana preparándome mentalmente para superar esa prueba. Concentración, determinación...bla bla bla, todas aquellas cosas que cuando estás con las manos en el volante recuerdas, y sabes que a la hora de la verdad no puedes estar más lejos de cumplir tales requisitos. Afortunadamente, y a lo largo de los mintuos, iba saltenado con éxito los stops, las "cedas", y dejando pasar a los peatones. Un despiste me hizo girar en una calle que no debía, pero ese error no fue tomado como error grave... ¿no?
Cuando llegamos al lugar de dónde habíamos salido, la examinadora, con una voz digna de una fiel cliente de Ducados me dijo. " Puede hacer una parada cerca del container". Y eso hice.
Era la hora del la chica I. Mientras tanto, H y yo nos quedamos en tierra y empezó la especulación, "Y si he hecho mal eso, y lo otro. Crees que habrá apuntado que me dejé un intermitente en la rotonda?..."
Después del paseo que H y yo dimos a la manzana para relajarnos, tuvimos que esperar unos 10 min. para que la chica I apareciera con el Renault Modus blanco con la el cartel de la "L" gigante.
Teniamos ya a un cateado, P. ¿Y los demás? bajando del coche, la examinadora entregó los papeles. H y yo cruzamos la calle para recibir la notícia. C se dirigió primero a la chica I:
- Qué hiciste? Te equivocaste en eso", has suspendido. H y yo intercambiamos miradas de expectación.
- Y nosotros?-pregunta impaciente H. "
-Tu H has estas aprovada.
-¿Y yo¿ - Tu también has aprovado!
Pese a nuestras discrepancias políticas con H, dejamos de lado ese delicado tema, y nos dimos un efusivo abrazo.
Colorin colorado, el examen se ha acabado.
PD: Desde aquí, me gustaria mandar un fuerte abrazo a todos ellos. He pasado una mañana que será recordada duranto mucho tiempo. Mando ánimos a P y especialmente a la chica I. Queda pendiente una celebración en común cuando consigan el aprobado. Con cariño saludo a C, que sus sabios consejos y sus sonoros gritos y broncas me han ayudado mucho a superar con éxito el examen. Hasta siempre!

11/10/06

Libros entre los libros.

En casi todos los ámbitos, el hombre tiende a la sobreproducción. En el caso de la producción de bienes y servicios superfluos lo considero perjudicial, sobretodo cuando hay gente que quizá los necesiatria pero no puede tener acceso. No obstante, en el campo del saber, esa sobreproducción me fascina. Es cierto, nunca como ahora habíamos producido tal cantidad de telebasura y de música prefabricada (tal y cómo Orwell describe en 1984) pero al mismo tiempo el cine alternativo florece allá dónde hay nuevos talentos y la literatura sigue un camino paralelo.
Con la cantidad de obra publicada durante el S.XX y en estos principios del S.XXI ( estoy seguro que más que en toda la historia de la humanidad), es muy frequente encontrarse con un buen amigo y comentarle alguna inquietud, y éste, como por arte de magia, capta lo que queremos decirle y nos recomienda un libro en el que justo nuetro problema esta narrado.
Actualmente, me veo inmerso en la lectura continuada de una seguido de libros que se han ido posándo uno sobre otro en mi mesita de noche, que reclaman ser leídos para ayudarme a entender algun pensamiento, idea o conflicto que ha surgido en mi recientemente.
Lo que tengo claro es que, de alguna forma u otra, esos escritores que en algún momento se sentaron y dedicaron unas horas, dias, meses o hasta años a crear una obra, deseando que alguien quizá algún dia pudiera entender, se merecen mi agradecimiento y respeto. Sin dudar de la utilidad que me haya reportado su lectura.
La lista de nombres y apellidos sería demasiado larga y confusa...y además, no pararía de crecer!Así que mando un sincero agradecimiento a todos aquellos, estén entre nosotros o no, que han dedicado su tiempo a escribir, y que han caído en mis manos ayudándome infinitamente en infinitud de cosas. Gracias a todos!

5/10/06

Yutaro

LLevo algunos posts hablando de temas que quizá transmiten un poco de mal rollo pese a que han sido sobre críticas a cosas que, en mayor o menor grado, me parecian dignas de mencionar y analizar. Esta vez cambiaré de rumbo.
Desde que se marchó, le prometí que en mi recién inaugurado blog le dedicaría un post. Un remember a lo que fue, y es, a pesar de la distancia, una de las relaciones mas bonitas que he tenido. Muchos pensaréis que estoy pensando en alguna novia o algo parecido. Os hablo de mi amigo japonés, Yutaro.
Por aquellas cosas de la vida, estaba en un club de Barcelona un viernes por la noche( bailando, no cantando alcohol, alcohol..jeje) escuchando una buena sesión de musica electrónica cuando me fijé en un grupo de chicas rubias que bailaban cerca de mí. Aunque no os lo creais, lo que más me sorpendió no fue la belleza de alguna de ellas, sino que entre ellas, estaba un chico de aspecto oriental. No es corriente, según confirmé más tarde, frecuentar discotecas en oriente al modo que las entendemos aquí, así que este chico tenía que ser un tipo enterado, o como mínimo un turista curioso. Ni corto ni perezoso, me dispuse a hablar con él, para indagar un poco sus motivos para visitar Barcelona. Pronto, pese a que su inglés era confuso, la música estaba alta y quizá mis preguntas eran un tanto inesperadas, me comentó que había venido a estudiar español durante seis meses y que las chicas, al parecer suecas, eran sus amigas de clase (qué amigas!). Él, era de Japón. Parecía imposible seguir con la conversación, pasar de las típicas preguntas era una tarea demasiado árdua, así que procedimos al intercambio de e-mails, para poder quizá quedar un día y charlar más tranquilamente. Los que habéis visto mi perfil, a parte de ver que soy un chico que pretende ser serio, sabréis que tengo especial predilección por Oriente. Por fin, tenía la posibilidad de conocer a un chico de esa zona.
No tardé en enviarle un mail y Yutaro, con la eficiencia que bien merecida tienen los orientales, me respondió al poco tiempo. Al parecer, eramos casi vecinos, viviendo los dos cerca del Parque Güell. Acordamos fecha y hora para tomar algo, en nuestro barrio. Desde ese café, sucedieron varios, dónde el intercambio de ideas, pensamientos y bromas nos hicieron entablar una relación de amistad, más allá de cualquier frontera.
Poco a poco, algún partido del Barça más y alguna cerveza más (si, en ese momento aún bebia y miraba el fútbol) nos empezamos a conocer mejor, a la vez que su nivel de español se perfeccionaba y nuestra confianza crecía. Una tarde de marzo, en un bar, mirando una dirección en una guia turística que él sacó de la mochila, pude leer un trozo de un papel que llevaba escrito: "Hola me llamo Yutaro y soy un chico muy responable...". Estaba buscando habitación, el contrato con la antigua família se acababa y había que buscarse la vida! Sin pensarlo dos veces..."Yutaro, tengo una habitación libre en mi casa, si mis padres me dejan, te gustaria venir?" Creo que Yutaro tampoco tardó en responder que estaria "muy bien" poder venirse a vivir a casa. Aunque mis padres no lo tenian muy claro, acabaron aceptando la propuesta. Se convencieron del todo cuando vieron que lo hacia todo "responsablemente", tal y como decía él mismo en el anuncio.
Y de ahí, un montón de planes! Volví a ser turista por unos meses. Casa Àsia, fiestas en la playa...Aunque pronto llegaron mis exámenes, y tuvimos que aplazarlos. Me fueron mejor que nunca. Mi hermano japonés, así le llamaba yo, pasó a formar parte de mi rutina y le daba un matiz que nunca había tenido, al ser yo hijo único. Jugábamos nuestros partidos en la consola, le enseñaba algun libro o algun vinilo, hablabamos de chicas, de planes...
El tiempo pasó, y llegaron vacaciones. Yutaro recorrió parte de España, de aquí para allá. San Fermines, Granada, Valencia... y yo mientras hacia mi vida normal.
No era raro escuchar hablar a mis padres de Yutaro, como si fuera uno más de la família; "Yutaro está aquí, Yutaro está allá, hoy no viene a comer...". También conoció a la mayoria de mis amigos. Haciamos cosas juntos pero sin llegar a agobiarnos.
Último dia juntos. Port Aventura. Como hermanos.
Han pasado ya dos meses desde que el se marchó a Japón para seguir con sus estudios. Pero no le olvido, ni le olvidaré. Recuerdo también que un buen amigo mío, Alejandro Vidal, artista, persona culta e inteligente dónde las haya, sacó unas fotos de Yutaro y un amigo suyo (Shogo) para uno de sus recientes trabajos. Está genial, y creo que Yutaro y su amigo van a estar presentes en el CaixaFórum desde el 10 de Oct. hasta finales de Noviembre.
Así pues, se puede decir que Yutaro no sólo ha llenado de color mi vida y me ha enriquecido como persona, si no que en su modesto papel, ha dejado huella en el arte contemporáneo y de culto del momento. También en mis padres, en mis amigos...de hecho muchos todavía me preguntan por él. Y yo también me lo pregunto...
Qué estará haciendo ahora Yutaro? Hasta pronto Yut!
Un abrazo de tu hermano de Barcelona.

8/9/06

En recuerdo del gato anónimo...

A veces, en mi caso no muy a menudo, ocurren cosas en nuestro quehacer diario que transtornan por un tiempo nuestros planes, olvidándonos de ellos por completo y centrándonos en el suceso inesperado. Ayer viví un episodio que coincide con esa descripción. Salí del médico sobre las 19:30 y cogí la moto para ir a la universidad a estudiar. En mitad de la c/ Diagonal tocando con Vía Augusta, me sorprendió ver una pequeña forma en medio de la calle, en el carril del medio, los coches pasaban rápidamente, evitando el obstáculo pero sin prestarle antención. Al estar más cerca, un escalofrío recorrió mi cuerpo al ver que era un gatito, que estaba inmóbil, con la cabeza levantada pero sin poder moverse. Estaba vivo! Sin pensarlo, pare mi moto unos metros más adelante, y bajé gesticulando con los brazos a los vehículos que venian detrás mío para detenerlos. Afortunadamente se detuvieron. El vehículo que me seguía , y que era el que coincidia con el carril que estaba el pobre animal, era un autbús turístico de dos pisos...
Una vez paralizado el tráfico fui corriendo a recoger al gatito, y al levantarlo pude ver que no movía las dos piernas de atrás, no había sangre, pero lo habían atropellado. El guía del bus turístico, un chico joven que parecia preocupado por la situación, sacó la cabeza por la puerta para hablar conmigo. Hablamos brevemente sobre qué podíamos hacer. Él, al estar trabajando, no podía ayudarme. En medio de la confusión, aparté la moto y el gato de la vía transitada. El felino parecía estar muy débil...
Un hombre y su hija se acercaron interesándose por lo ocurrido. Me aconsejaron llevarlo a un Centro Veterinario que estaba en la c/Balmes bajando a mano izquierda. Con la moto serían unos 5 min. Lo cargué en el bolsillo pequeño de mi mochila y me metí en el tráfico para poder acercarme lo antes posible al centro. Al semáforo siguiente, miré dentro de la mochila, el pequeño escondía la cabeza, estaba atemorizado...
Encontré el centro sin mucha dificultad, Hablé con la secreteria y me comentó que quería hacer con él...sacrificarlo? Antenderle? Si había llegado hasta allí, y lo había sacado de debajo las ruedas de los coches, había que intentar salvarlo!
Lo antendieron. Las radiografias mostraron una preocupnte fractura de cadera, juntamente con una doble rotura de fémur. Con el oxígeno se recuperó levemente. Pasaría allí la noche.
Hoy, he ido a verle sobre la 1 del mediodía, con la esperanza de que su recuperación fuera posible y poder adoptarlo. Lamentablemente, la chica que se ocupó de todo, Nuria, me ha comentado que tenía dañado también el sistema nervioso y que quedaría inválido y con sumas complicaciones.
Me ha recomendado que la mejor opción era practicarle la eutanasia. Antes he podido verle por úlitma vez. Su pelaje de color blanco, con una mancha marrón el la oreja derecha. Su mirada triste y desanimada, su cuerpo débil...
Espero que en su corta vida y en su último día, haya podido recibir el calor y esperanza que emanamos los humanos cuando tenemos fe en algo. Se hizo lo posible, el gatito anónimo y abandonado se cruzó en mi vida. He intentado con todos mis esfuerzos que ese cruce casual pudiera convertirse en un destino común: la vida. No pudo ser.
Ahora eres eterno, y en mi memoria prevalecerás también para siempre.

7/6/06

La Universidad

"I'm Charlotte Simmons" es un libro relativamente reciente que tengo ganas de leer, tanto por su tema ( la vida universitaria en las universidades de élite americanas) como por la agudeza del escritor (Tom Wolfe) para describir perspicazmente los ambientes adinerados del mundo occidental. Concretamente el mundillo de los nuevo ricos americanos y en este caso, el de los universitarios.
Por lo poco que se de este libro, trata de una modesta chica de pueblo que acude a una universidad americana de prestigio gracias a una beca. Sus compañeros de clase son unos pijos "alocados" que beben cerveza y montan fiestas con alto contenido sexual.
En este blog, no pretendo buscar ningún argumento literario para hablar de la universidad española, sencillamente quiero transmitir mis impresiones y opiniones como universitario a principios de S.XXI.
Para empezar, no voy a una Universidad de élite, estudio en la Universitat de Barcelona. Llevo dos años en la facultad. A continuación, os describo algunas de las percepciones e opiniones que he almacenado a lo largo de estos años.
Una idea extendida es que se acude a la Universidad exclusivamente para buscar un mejor futuro laboral, y a ser posible encontrar una carrera que nos parezca "algo" interesante. Lo llamado futuro laboral se ha convertido en trabajar en una empresa de lo que me gusta. Por ejemplo en Veterinaria se estudia también algo relacionado con empresa, para poder gestionar una granja o un centro. En ésta linea, las carreras como economia y ADE tienen cada año varios centenares de estudiantes que quieren dirgir o trabajar en una empresa, en un banco o en el sector público. Carreras que apuestan por el saber y la cultura como Bellas Artes o Filosofia tienen cada año menos alumnos y también menos recursos.
Viendo pues esta motivación basada en la búsqueda de bienestar económico individual, la carrera se hace con el mínimo esfuerzo ya que lo importante es lo que viene después ( el trabajo) y no lo presente, el estudio. Pese a haber una correlación entre estudio y trabajo, la carrera se consigue con el mínimo esfuerzo posible y sin demasiado interés en aprender nada.
Es una pena que haya poca gente que acuda a la Universidad con la finalidad de no hacerse una persona más rica, sino con la intención de hacer una sociedad mejor. Pienso que colaborar en el bienestar colectivo deberia ser una prioridad a la misma altura que el bienestar individual, "lo primero soy yo y mi vida, lo demás me da igual".
De ésta forma, en la Universidad no hay un clima de unión, se forman grupos de unas 5-10 personas que se separaran del colectivo para ahondar y compartir exclusivamente entre ellos sus actividades, campanas y cenas de clase. Este hecho va muy ligado al momento político en el que uno pasa por la Universidad. En un clima de agitación política dónde la opinión pública esta unida, como en una guerra sostenida y justificada a base de mentiras, el sentimiento de sentirse parte de algo ( oposición a la guerra) ayuda a mezlar grupos y colectivos.
Como anécdota, pensaba que entre estudiantes las cosas de unos y de otros eran sagradas. Creía que en caso de que alguién se olvidara algun objeto de valor, éste seria depositado en conserjeria. Todavia pregunto a veces en conserjeria si tienen el móvil que me olvidé en clase, en menos de 20 minutos habia desparecido. Sentimiento de unión cero.
En la era del capitalismo de ficción (Verdú) que vivimos, el individualismo hedonista se proclama campeón. Es comprensible el sentimiento generalizado de "no puedo cambiar nada". Partiendo de las premisas de que no pertenezco a nada y que para cambiar algo hace falta pertenecer a algo. Tomemos también la idea predominante "los políticos y la democracia actual no cambian nada en mi vida, mande quién mande".
Por lo tanto, no pertenezco a nada , ergo no tengo poder para cambiar nada. El tiempo y coste de pertenecer a algo en relación con la posiblidad de conseguir cambiar algo, incluyendo las exigéncias intelecuales y morales que ello conlleva, aparta a cualquier estudiante a intentar pertencer a algo. Juntemos a esta negativa los prejuicios hacia cualquier tipo de organización política alternativa (se acusa medio en broma de sectas, rojos...). Es Una buena forma de lavarse las manos. Más o menos la misma arma que ha usado MTV (creando www.nomiresmtv.com) para sacarse de encima la protesta de los padres conservadores que apelan a censurar algunos clips de la cadena.
Nos reimos de quién remueve nuestra conciencia, así no nos sentimos culpables y todo se convierte en una broma.
Cuando alguien cuestiona nuestra sabiduria le desacreditamos, así podemos seguir nadando en nuestra feliz ignorancia. Un exámen demasiado difícil es culpa de "el cabrón del profesor", en ningún caso es culpa mia, "yo siempre estudio lo suficiente".
Por otro lado, una tendencia al alza es empezar con carreras del calibre y prestigio de derecho, economia, física, telecomunicaciones. Visto la exigéncia de estas carreras hay estudiantes que pasan a otras como publicidad, relaciones públicas, diseño.... Considerando las carreras clásicas , algunas más que otras, todas requieren horas y horas de estudio junto con múltiples fracasos en ciertas asignaturas y años. En las clásicas, la creatividad es escasa, hasta el punto de parecer inexistente. Mentira, sólo está a la altura de los más estudiosos( nuevas teorias o aportaciones).
Por lo que respecta a carreras como publicidad, con una cámara y el photoshop cualquiera se cree el futuro publicista de Bmw ( te gusta conducir?). Hay una fuga de "lazy students" que piensan que las carreras clásicas no les gustan para acto seguido pasar( p.e) a ser interioristas en vez de arquitectos.
Bien, hasta aquí mi primer blog referido a la universidad. Pido excusas por el escaso orden y correlación entre párrafos.
He tratado: a- la motivación para acudir a la Universidad.
b- el sentimiento de poca unión que se respira.
c- fenómeno "lazy student".
Sólo finalizar añadiendo que me siento muy afortunado de estar en la Universidad rodeado de profesores competentes, cultos y disciplinados( algunos más que otros), de poder tener amigos de todo tipo y de tener la posiblidad de aprender intensamente sobre materias varias. quizá algun dia pueda aportar algo de utilidad. Si eres universitario y me estás leyendo, no aspires sólo al dinero, mójate! No aspires sólo a un grupo, muevete!